“El choque de dos mundos”, por Lalo Zanoni

Desde Circulaciones estamos constantemente compartiendo con nuestros clientes y socios información acerca de las tendencias que están marcando el pulso de la comunicación. En esta ocasión, nos interesa compartirles un fragmento de una columna en la que el periodista Lalo Zanoni reflexiona sobre este encuentro entre los medios “viejos” o “tradicionales” y los nuevos formatos y soportes, pero sobre todo, los nuevos modos de crear comunidad. Pueden leer la nota completa en Infobae.

Por Lalo Zanoni, Periodista. Consultor en nuevas tecnologías. Publicada el 27 de Abril de 2021 en Infobae.

“Che, ¿por qué los jugadores hablan con Ibai? Me pone nervioso eso. Pero, ¿quién es ibai? Ahora todo el mundo quiere hablar con Ibai. ¿Quién es?”, preguntó el periodista deportivo Gustavo López el viernes pasado, en su programa “Un buen momento” de radio La Red.

– Un streaming gamer -le responden-.

– ¿Quién? Me tengo que retirar, ¿quién es Ibai? ¿A quién le ganó? -insistió López-

– Es un youtuber que tiene millones de seguidores y un canal propio de Twitch.

– ¿Qué es twitch? ¡No tengo ni idea de qué es twitch! ¿Seis millones de seguidores tiene? Y a mí ¡qué me importa! Antes me ganaba la nota Closs, Niembro. Bonadeo. ¿Y ahora me la gana Ibai? ¡Este pibe no sabe nada! Y saca por teléfono al Kun y a Dybala. Yo hago 20 horas de aire, 20 puntos de rating, estoy en ESPN, la cadena internacional número uno de deportes. Entonces, yo soy un boludo y este Ibai, por estar al pedo en la casa, tiene seis millones de seguidores y ¿es el número uno? ¡Me voy!

El diálogo entre López y sus colaboradores se dio con risas de fondo e imitaciones. Medio en broma, pero también en serio, el conductor se quejó porque el streamer español Ibai Llanos había tenido notas exclusivas con Paulo Dybala y Sergio “Kun” Agüero.

Llanos, desde España, le respondió en su terreno, en un vivo de YouTube: “Pero, por favor, Gustavo, no estés tan ardido si Dybala no quiere ir contigo, pues baja un poco de nivel, no vayas con un delantero de la Juventus. Llama a un delantero que quizás está más en tu nivel, de la tercera división kenyata. Pregúntaselo, a ver si quiere ir a tu programa de ESPN con 6,4 de rating”.

Después se cruzaron al aire y Llanos volvió a responder de forma irónica.

Una frase atribuida a Ernest Hemingway, dice: “Todo sucede de a poco hasta que todo sucede de repente”. La recuerdo siempre para entender y explicar cómo se presentan en sociedad las nuevas olas. Hoy, más que nunca, lo hacen de repente, sin aviso. Abruptamente. Y lo hacen tan rápido y con tanta velocidad, que muchas veces nos golpean. De repente, alguien escuchó hablar de Uber y al mes ve en las noticias una marcha de taxistas en el Obelisco protestando porque no quieren a Uber en la ciudad. O leemos la palabra “Netflix” y al mes lo usa todo el mundo para ver películas y series. Pasa lo mismo con Whatsapp, con los stickers, con Spotify y pasó antes con Facebook, Twitter, Instagram y el ICQ. Porque dos de las características principales del actual mundo digital y conectado en red, son: 1) la escala y 2) la velocidad.

Grandes escalas a grandes velocidades. La viralidad digital es la gran protagonista de esta época, paradójicamente (o no), marcada a fuego por otro virus, el COVID-19.

El cruce entre López y Llanos se puede ver como una simple anécdota de color o analizarla más en profundidad. Entonces me parece que lo que pasó es que fuimos privilegiados: escuchamos en vivo el ruido que produjo el choque de dos mundos. Un choque que ya se viene dando hace tiempo, pero que cada vez más, presenciamos nuevos eventos que lo confirman. El choque es entre, por un lado, el mundo viejo, antiguo, tradicional, clásico, unidireccional, y por otro, el mundo nuevo, digital, en red, convergente, colaborativo, participativo, bidireccional y transparente. Ese es el que habitan Llanos y tantos otros, entre ellos, Dybala y el Kun. En ese mundo hay códigos y costumbres nuevas, desconocidas por los habitantes del mundo antiguo. No solo hay plataformas tecnológicas (Twicht o Tik Tok) sino que estas son la pantalla por donde se exponen nuevas costumbres, ideas, lenguajes (memes), modismos y consumos (música, películas, libros, series).

Siempre hubo colisiones entre dos modos de vivir, entre jóvenes y adultos, etc. Recordemos en los 60, con los Beatles “satánicos” y con sus fans con el flequillo largo, demonizados por los adultos. Con el punk a fines de los ´70, el grunge en los ’90. Cada generación nueva que toma el poder tiene su choque con su antecesora. No es nada nuevo. A fines de los 2000, surgió una chica apodada Cumbio, que con 17 años y desde su espacio (un fotolog, por eso era una “flogger”) se hizo muy conocida en internet. Entonces saltó a los medios. Los conductores de la TV la invitaban a sus programas para maltratarla y agredirla, se burlaban de ella, de su ropa, su peinado. Le preguntaban por qué se sacaban selfies todo el tiempo. No entendían por qué la seguían tantos chicos, no entendían a esa nueva tribu urbana que ya era digital. Chiche Gelblung le preguntó en vivo si era un varón. Otros programas le decían bisexual. Fue un indicio. Algo estaba por pasar.

Pero la diferencia sustancial es que ahora lo nuevo surge una velocidad tan vertiginosa, que nadie ve venir el golpe. De repente surgen chicos y chicas seguidos por millones de otros chicos. Traperos, cantantes, dibujantes, escritores, streamers, grafiteros, podcasteros, memes, modos de hablar, tatuajes, estéticas.

Seguí leyendo la nota completa en Infobae.

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